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¿Nuestros Colegios están formando en Humanidad?


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EDUCACION PARA LA HUMANIDAD, UNA TAREA PENDIENTE

P. Juan Díaz Martínez. sj.

Este documento es la ponencia de quien fuera Vicario para la Educación del Arzobispado de Santiago de Chile, dada en las Semanas Sociales 2006, en el Obispado de Temuco.
Entrega una visión del estado de la Educación en Chile, la postura de la Iglesia y las tareas pendientes. Lo hace haciendo referencia a escritos de educación de San Alberto Hurtado que se hacen muy actuales y permiten iluminar nuestra realidad. Creemos que será un interesante aporte a la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.
Desde la educación queremos renovar nuestro compromiso de formar personas "discípulos y misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos en El tengan vida."




EDUCACION PARA LA HUMANIDAD, UNA TAREA PENDIENTE 

Contexto Chileno actual:

En Chile hay una reforma educacional en curso que ha significado fuertes recursos económicos para el país. La iniciativa de llevar adelante una reforma educacional no es ni una exclusividad ni una originalidad de nuestro país, sino que se sitúa en un momento en que una oleada de reformas sacude a todo el continente, las cuales tienen como objeto actualizar los sistemas educativos ante las nuevas demandas sociales y económicas que requiere el desarrollo de los países y de ese modo hacer posible una educación de calidad para todos, especialmente para los sectores más desposeídos. Más y mejor educación es la única alternativa para salir de la pobreza .

Esta reforma ha permitido que se hayan dado pasos sustantivos en educación:

• Ley de obligatoriedad escolar de 12 años. La cobertura ha pasado al 90% de la población entre 14 y 17 años. Dos padres de cada 5 tienen a un hijo en al menos un ciclo educativo superior al que ellos accedieron.
• Millonaria inversión en infraestructura (150 mil millones anuales). Con esto ya tenemos a los alumnos en las salas de clases y no en la calle ni en sus viviendas de 60 m2. En gran cantidad de casos se tienen edificios bien hechos y funcionales.
• Los alumnos pasan mayor cantidad de horas en los colegios. La escuela se ha hecho cargo de la suerte de niños y jóvenes que antes no tenían más futuro que ver TV, ejercer trabajos informales, vagar por las calles o caer en la droga o la delincuencia.
• Buen equipamiento: laboratorios, programa enlace, textos de estudios, alimentación y otros.
• Contamos con acceso a buenos planes y programas educativos.
• Se están implementando salas cunas y se trabaja en un subsidio que financie la educación pre-escolar para los niños más pobres de la población. De la educación pre-escolar están marginados el 68% de los niños chilenos, lo que genera déficit cognitivos y emocionales que no pueden ser revertidos por el proceso de aprendizaje posterior en la básica o media. Son los niños más pobres.
• En el Parlamento se encuentra un proyecto de ley de subvención preferencial por el cual se pretende beneficiar a más de 400 mil niños entre pre-kinder y cuarto básico, dándole más a los que tienen menos. $18.000 adicionales a la subvención regular.
• Mayor acceso a becas y créditos universitarios, gratuidad para la PSU, pase escolar, plan especial de ayuda de las escuelas rurales (4.489).
• Se han mejorado los salarios de los profesores.

Sin embargo, los resultados no han sido los esperados:

• Los resultados en las pruebas SIMCE muestran deficiencias serias en matemáticas, en lenguaje y en comprensión del medio.
• En las pruebas internacionales Chile muestra serias deficiencias: en una evaluación del nivel de lectoría de la población, de la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica (OECD), nuestro país se situó en último lugar, entre 22. Según informe de UNESCO, los niños de educación básica aprenden la mitad de los contenidos de matemáticas y lenguaje. En la prueba TIMMS, Chile queda en el lugar 35 entre 38 naciones en Ciencia y Matemáticas. Los niños no entienden los textos escolares.
• La JEC (Jornada Escolar Completa) no sólo no funciona bien en materia de contenido, sino que será imposible que esté en aplicación en el 90% del alumnado a comienzos de próximo año como estaba previsto. Las quejas apuntan a lo agobiante que resulta la forma en que ha sido establecida, transformándose en más de lo mismo.

Por otro lado, estos datos muestran un problema grave y de fondo: en educación se manifiestan desigualdades sociales altísimas y escandalosas. Este es el mayor obstáculo para tener una educación de más calidad. No da lo mismo estudiar en Chile en un colegio particular pagado, en un particular subvencionado, o en uno municipalizado.
• 8% de los colegios de Chile son particulares pagados. Con un costo por alumno de $150.000 y más.
• 38% es Particular Subvencionado con un costo por alumno de $ 40.000. aprox. (Subvención + Financiamiento Compartido) (4274 Establecimientos).
• 54% es Municipalizado (6.160 establecimientos). Con un costo por alumno de $30.000 aprox. (la subvención).

Hoy en Chile todos pueden acceder a estudiar en un colegio, pero la calidad de la educación recibida dependerá del colegio en que se estudie. Especial dificultad prueban las escuelas rurales, dado que en las zonas alejadas se encuentra el mayor porcentaje de pobreza y eso influye en los rendimientos. Se han cerrado escuelas rurales y la subvención no alcanza para financiar los establecimientos. En lugares donde no existe la telefonía ni la electricidad se agranda todavía más la brecha de la desigualdad al no poder acceder a la tecnología. También se hace patente que por el aislamiento los profesores no pueden acceder a posibilidades de capacitación.

Además otros problemas que se detectan en la educación en general

• La oferta de profesores de calidad es baja. Requieren mejor capacitación. Los profesores se ven sometidos en estos tiempos a fuertes presiones: en una sociedad que privilegia el desempeño económico tienen la presión de desarrollar capacidades cognitivas y habilidades pragmáticas en sus alumnos; reciben una presión social cada vez mayor para que ejerzan una labor formativa y moral que no entrega la familia. Algunos atribuyen el problema a la deficiente formación de los profesores por parte de las universidades (el énfasis está puesto sobre generalidades inútiles, de técnicas pedagógicas de dudosa utilidad real, descuido de los contenidos y la práctica docente). La formación de los profesores "es el talón de Aquiles de la enseñanza" . Se habla que es urgente aprobar la acreditación obligatoria de las carreras de pedagogía. Por otro lado, otros señalan (como Hugo Montes) que los planes y programas diseñados por el Mineduc son imposibles de pasar por los profesores (Contenidos Mínimos Obligatorios que son máximos). A su vez, los profesores señalan que no pueden hacer más considerando que ganan entre $400.000 y $700.000 al mes, y que tienen que estar en la sala de clases 8 horas diarias, sin ningún tiempo pagado para planificar, preparar la clase, ante cursos de 45 y 50 alumnos, en medio de una gran indisciplina. Resulta preocupante que en el listado de los 100 líderes 2006 aparecido en la revista El Sábado de "El Mercurio", no se incluyó a ningún profesor.

En todo caso una tarea por delante será seguir dignificando al profesor para lograr la meta de educar a nuestros niños y jóvenes para la humanidad. En general se puede decir que la sociedad chilena tiene una relación despectiva con el profesor. Si esto no cambia, los profesores seguirán refractarios a las reformas, persistirán refugiándose en la rutina y oponiéndose a toda forma efectiva de evaluación docente. "Seguirán anidando un sordo resentimiento hacia el curso que lleva la sociedad chilena de hoy. Será el cóctel que darán de beber a sus alumnos, con efectos nefastos para la educación y para el país" . En una reciente declaración los Obispos agradecieron a los profesores que han hecho de su servicio un verdadero apostolado en su vida personal y profesional.

Nos haría bien recordar el perfil que debería tener un profesor según Alberto Hurtado para poder formar a sus alumnos en humanidad. Ya hace muchos años nuestro santo, uno de los primeros doctores en educación en Chile, decía que el profesor más que un instructor debe ser un educador; que debe acompañar muy de cerca a los niños y jóvenes a su cuidado, respetándolos y queriéndolos; que más importante que el contenido de la materia que enseña es el espíritu con el que hace las cosas; que debe usar siempre una pedagogía positiva .

• Los Padres están ausentes de la educación de sus hijos, no se comprometen. Muchos Padres y Apoderados tienen bajo nivel de escolaridad y los recursos económicos de muchos hogares son bajos. Dado que la pobreza tiene necesidades urgentes, muchos niños y jóvenes son colaboradores de la casa: niñeros, feriantes, vendedores ambulantes. Entonces la educación no se presenta resolviendo el drama inmediato de la familia. Por otro lado queda patente que los escasos conocimientos de los papás no les han reportado los beneficios esperados. Además, muchos alumnos no cuentan con una familia regularmente constituida y los padres trabajan, llegan tarde a la casa y carecen de tiempo para relacionarse con sus hijos. En los estratos de ingresos superiores se observa que los padres tampoco se preocupan mucho. Esto implica a todos los niveles el desafío de crear la cultura del valor de la educación en la familia. Se hace necesario: hacer nivelación de estudios para papás; incentivar su participación en centros de padres, consejos escolares, eventos y otros; crear escuelas para padres; una buena pastoral de familia .
En esta línea un tema muy importante es la educación sexual de los hijos. Últimamente el MINEDUC ha entregado orientaciones a los padres y apoderados sobre el rol que ellos deben tener en este tema central.

El reciente conflicto estudiantil (mayo - junio 2006)

Como hace mucho tiempo no se veía, los alumnos de todo Chile, a través de protestas callejeras y tomas durante varias semanas, instalaron con fuerza en la agenda pública el tema educativo. Se conocían los problemas, pero no se estaban encarando con fuerza. Los estudiantes consiguieron unirse frente a un objetivo común. También los alumnos de los colegios particulares, que no se sentían afectados directamente por las primeras demandas presentadas (pase escolar, gratuidad de la PSU, raciones alimenticias, mejoras en infraestructura), solidarizaron por la causa de sus compañeros.

En los colegios católicos algunos vieron en ello una consecuencia de su compromiso cristiano. Para todos significó tomar conciencia de los problemas de la educación en Chile, especialmente la diferencia social que existe. El movimiento mostró una juventud inquieta por el futuro del país, con compromiso ciudadano y deseosa de hacerse oír. Las denuncias poco a poco fueron apuntando también a debilidades institucionales mayores, exigiendo más calidad en el servicio educacional.

Muchos alumnos destacaron como muy positivo el ambiente que se formó en los mismos colegios, en las asambleas estudiantiles con otros colegios, en las marchas y en las tomas (en los lugares que se produjeron): buena camaradería entre los jóvenes, excelente organización, compartir alimentos, calidez en las relaciones humanas, entretención, defensa corporativa ante la represión de los carabineros o por las noches antes las amenazas de los movimientos nazis. Para muchos fue novedoso en sí el movimiento y poder participar en algo de mayor alcance. Para algunos fue como "despertar de un sueño", "salir de la burbuja". Sin duda que hizo más atractivo todo esto, la amplia cobertura que tuvo el movimiento en los medios de comunicación, lo que produjo una adhesión espontánea de mucha otra gente.

Percibo que en el fondo de este movimiento estudiantil se ha expresado también una queja muy fuerte de la juventud contra el mundo adulto. Hay un espíritu crítico duro contra los adultos porque no hemos estado cerca de sus necesidades y preocupaciones, porque los hemos dejado muy solos, porque esa calidez y amistad en las tomas no se dan en la propia casa, porque no hemos sido coherentes en nuestro accionar. En esta crítica caben los profesores, los padres de familia, los sacerdotes y religiosas. No hemos ejercido bien la autoridad y en el fondo nos ha preocupado más instruirlos para que puedan competir más y mejor en este mundo globalizado de los negocios y del lucro. Nos han interesado más los resultados en las pruebas SIMCE y PSU que la formación en valores y de acompañarlos con cariño. Este descontento con el mundo adulto pasa también por la rabia que les produce las injusticias sociales que existen, entre las que se destacan las de educación, las cuales nosotros no nos hemos hecho cargo suficiente y valientemente avalando con nuestra actitud el sistema injusto por años.

En este sentido, un desafío para crecer en humanidad en educación es que el mundo adulto centre más bien su preocupación en conocer el alma de los niños y jóvenes. A este respecto resuena lo que el Padre Hurtado decía: "La educación no puede darse en esta época de la vida sin una comprensión profunda del alma del adolescente y ciertamente el que comprende, por el sólo hecho de comprender educa porque señala, subraya, afirma determinados rasgos entre la multitud de formas contradictorias. Esta comprensión puede rebajar, destruir si acentúa aquellos rasgos menos valiosos y los valoriza a los ojos del adolescente, pero puede en cambio engrandecer, llevar al heroísmo si acentúa los rasgos de más valor, si orienta proponiendo al alma del joven ideales plenamente definidos. De aquí la necesidad de presentar al joven los modelos más acabados de la humanidad para encauzar sus tendencias por ese sendero ".

En otro orden de cosas, el movimiento de protesta estudiantil demostró que los jóvenes se resisten a todo lo que huele a negociado en educación, a "libertad de educación", en desmedro del "derecho a la educación". Están molestos de que existan sostenedores que hagan de la educación un negocio, que tengan fines de lucro con cadenas de establecimientos del mismo tipo. Un tema para reflexionar más a fondo entre nosotros debería ser el del valor ético del lucro en la educación, toda vez que van surgiendo del mundo empresarial deseos de realizar importantes inversiones de capital al servicio de la educación . Pero de parte de los jóvenes el lucro ha pasado ser un tema de denuncia y de lucha inmediata. En el fondo se desconfía del mercado como mecanismo de asignación de oportunidades sociales o de incorporación e integración social. Ernesto Tironi afirma que con esto "hay un intento de descalificar y terminar con privados en este sector de la economía nacional. Aquí se encontró una justificación para comenzar a cambiar el modelo económico" . El autor señala las graves consecuencias que traería terminar con las subvenciones a colegios particulares .

Como consecuencia de este movimiento estudiantil, como sabemos, la Presidenta de la República nombró una Comisión de 70 personas aproximadamente para estudiar los diferentes problemas que aquejan a la educación en Chile y proponer las reformas constitucionales y legales necesarias para profundizar en la reforma educacional. Se busca, sin duda, un consenso amplio de objetivos y políticas. Las metas de profundización están orientadas, por un lado, acometer las enormes desigualdades que afectan al sistema; y, por otro lado, mejorar la gestión escolar (calidad de la enseñanza y el aprendizaje). Los grandes temas propuestos son la subvención escolar, la municipalización, la LOCE, la JEC, el Estatuto Docente y otros. A fines de año se sabrán las recomendaciones. Los jóvenes no han tenido mucha confianza en la Comisión y encuentran que el proceso ha ido muy lento.

En todo caso uno espera que se propongan alguna de estas medidas: incrementar la subvención escolar (hay que poner más dinero público en educación), autonomía de gestión a los establecimientos municipales (50% de los estudiantes del país), interés por la formación docente. El tema más complicado puede llegar a ser regular armónicamente la libertad de educación con el derecho a la educación. Se teme que el principio de la libertad de enseñanza quede sometido en su concepto y aplicación a las decisiones y sensibilidades de los parlamentos de turno .

Después de escuchar a muchos centros de alumnos de colegios católicos hay un tema que me tiene preocupado. Pude observar que para la gran mayoría el actuar estudiantil durante los días de la protesta consideró muy poco, casi nada, el compromiso llevado a cabo por las exigencias de la fe. A excepción de colegios particulares de mayores ingresos, lo explícitamente cristiano no estuvo presente en la intención de la mayoría de los alumnos(as). Para algunos Dios y la Iglesia nada tienen que ver en este asunto. Se muestra así un profundo divorcio entre fe y acción pública. Por otro lado, se observa un proceso paulatino de los jóvenes de desafección con la institución eclesial, la que según ellos no se expresa con claridad, no tiene mensaje claro y su pastoral no es desafiante. Algunos están muy críticos, en posiciones confrontacionales. Tengo la impresión que en nuestros colegios particulares subvencionados muchos de nuestros alumnos no se sienten estudiando en colegios de Iglesia, no conocen el proyecto educativo, ni se sienten adhiriendo de corazón a la misión educadora de la Iglesia. Un desafío que tenemos es fomentar liderazgos cristianos en los alumnos de nuestros colegios.

La postura de la Iglesia en Chile

Pero para debatir en serio acerca de la calidad de la educación en Chile y encontrar propuestas de fondo para solucionar los problemas existentes, se hace necesario preguntarse qué educación es la que queremos. En este sentido resulta iluminador acercarse al pensamiento de la Iglesia.
En una reciente declaración , los Obispos de Chile han expresado su parecer acerca de lo urgente que es mejorar substancialmente la educación que reciben incontables alumnos de escasos recursos, dado que "de la calidad de la educación depende la calidad de vida, la superación de la pobreza, el nivel cultural y la nobleza de las relaciones humanas".
Sin duda que en los sectores más pobres hay que agregar mayores recursos para entregar una educación de calidad. Los niños y jóvenes quieren y pueden aprender. Al intervenir en su educación se abren el mundo, crecen sus niveles de autoestima, emergen las oportunidades. Nuestra experiencia ha sido que cuando hemos partido del diagnóstico del alumno y éste ha mostrado que es muy malo, ha bastado invertir sólo un poco para que el crecimiento en el aprendizaje sea explosivo: mejora el lenguaje y las matemáticas; mejora sus relaciones con sus pares; mejora su hábito de trabajo, etc.
Los Obispos señalan en su declaración que es justo considerar que "cualquiera sea el sostenedor de las comunidades educativas, si ofrecen una educación valiosa, la labor que desarrollan ha de ser considerada siempre como un invaluable servicio público". La educación que se ofrece en los colegios católicos, actuando en un marco transparente y responsable, aporta a toda la sociedad importantes elementos para el desarrollo de sistemas modernos de enseñanza-aprendizaje . Un dato a considerar: la Iglesia atiende el 14,8% de la educación escolar nacional y el 21,9% de la universitaria o terciaria. Atiende 818 colegios con 533.164 alumnos. De ellos el 19,9% son particulares pagados, el 28,4% son subvencionados gratuitos, y el 51,8% son subvencionados con financiamiento compartido .

Lo que tiene que hacer el Estado es proteger el derecho de los niños y niñas a una educación escolar y superior rica en conocimientos y en valores, vigilando la aptitud de los profesores, velando por la eficacia de los estudios, mirando por la salud de los alumnos y por el bienestar de sus familias, promoviendo, en general, una educación equitativa y de calidad.

Por otro lado, en los colegios tenemos que ser capaces de ofrecer un concepto de persona y de su dignidad. Esto "ha de ser el punto de partida y de sustento ético de cualquier diálogo educativo". Los colegios y escuelas están llamados a ser escuelas de personas para el bien de las personas. Son las personas de nuestros alumnos el centro de todo proyecto educativo. En eso consiste la misión evangelizadora: que Jesucristo sea el modelo de persona para los tiempos que se viven.
Por tanto, una educación de calidad será aquella en donde la persona de nuestros niños y jóvenes reciba respuestas a sus necesidades materiales, intelectuales, morales y espirituales. Se requiere pues de una norma legal que especifique y objetive el concepto de calidad de educación.
El problema es que la reforma educacional en curso tiene implícito un paradigma proveniente de las experiencias recogidas de los países desarrollados en donde, cuanto mayor sea el conocimiento mayores serán las versatilidades a las que se estarán preparando nuestros alumnos para enfrentar un mundo cambiante y competitivo. Muchos elementos dan para afirmar que nuestro sistema educativo se enmarca en una política eminentemente al servicio de la productividad . La educación tiene el peligro de ser reducida a un contenido puramente instrumental o práctico. En esto puede estar el origen del malestar que experimentaron los alumnos y que expresaron fuertemente en el último conflicto.

En Chile ha habido un crecimiento económico al seguir los esquemas internacionales, pero el peligro es que nos han podido hacer perder nuestra identidad y valoración cultural. El problema es que no se ha profundizado al mismo tiempo en la base antropológica que da el sentido y significado a la educación, adoptándose más bien una conceptualización que no genera dificultades a nivel de consensos.

"Queremos una educación auténticamente humana y actual, es decir, que responda al tipo de cultura de nuestro tiempo, que formule sus objetivos y estrategias mediante las ciencias de la educación, ordenada últimamente a alcanzar finalidades específicamente humanizadoras. ¿No corremos el riesgo de que el SIES induzca a una concepción pragmática, tecnicista y mecanicista de la educación, restringiendo su horizonte?" .

A este respecto es interesante escuchar lo que ya decía el Padre Alberto Hurtado acerca de la educación que existía en Chile en su tiempo: "¡Qué admirablemente bien ha expuesto Gabriela Mistral el punto más débil de nuestra formación secundaria: falta de síntesis, anarquía de conocimientos desligados entre sí que debilitan en lugar de fortalecer la personalidad en formación. Claro está que la consecuencia de este mal no puede ser otra que una profunda anarquía interior, la inconsciencia de los principios que suponen una vasta síntesis, la superficialidad e impresionismo en el vivir cotidiano". "Es natural que se fijen ciertas líneas generales dentro de las cuales deben moverse los planes de estudio, pero una vez establecidas estas garantías las más amplia libertad debe ser reconocida para enseñar la verdad contingente bajo los distintos criterios, con aplicaciones preferentes en las distintas regiones, y según la clase de individuos que a ellas se aplican ".

"Nuestro bachillerato, eminentemente práctico, que no hace sino preparar para la Universidad. Nuestro bachillerato prepara el profesional antes de formar al hombre". "El fin del bachillerato: la madurez mental. Nada más inútil que el saber a medias. Las medias verdades, las semi-ideas; las vistas confusas; el "conocer conceptual" monstruos híbridos, como cosas que han quedado a medio hacer... "El que sabe el alemán a medias deletrea el periódico, entiende a tuertas y pierde el tiempo. El que sabe a medias filosofía, quiere reformar el mundo y dice sandeces. Del medio poeta no digamos nada ¡hace versos mediocres y los publica! El medio músico ordeña a tirones balumbas de sones de su paciente vaca, incapaz del gozar estético y capaz de "en suicidar" al vecindario" .

En su declaración los Obispos agregan que junto al derecho de la educación debe reconocerse la plena libertad que deben gozar los padres de familia "para elegir la educación para sus hijos que consideren más conforme a los valores que ellos más estiman y que consideran indispensables". No hay que olvidar que ellos son los primeros y principales educadores de sus hijos. Este principio debe ser siempre garantizado por el Estado. Ello implica que, a través de la subvención escolar, "el poder público, atendiendo a la justicia distributiva, debe distribuir las ayudas públicas -que provienen de los impuestos de todos los ciudadanos- de tal manera, que la totalidad de los padres, al margen de su condición social, puedan escoger, según su conciencia, en medio de una pluralidad de proyectos educativos, las escuelas adecuadas para sus hijos".
Los Obispos también apuntan al tema de la educación religiosa y la formación de una recta conciencia moral, que debe impartirse en los colegios católicos y en los no confesionales. Ello forma parte esencial de la calidad de la educación que es preciso ofrecer. En Chile todo colegio, aunque no sea confesional, debe ofrecer clases de religión si los padres lo solicitan al momento de la matrícula. Pueden pedir según la religión que se profesa. Esto lamentablemente no siempre se cumple.
Por último, los Obispos advierten de un posible problema que puede suscitarse, en caso que se legisle acerca de las herramientas legales para defender los derechos importantes de la calidad educacional. Dicen que hay que evitar una "judicialización de toda la vida escolar". La educación es un servicio que se basa fundamentalmente en la credibilidad y la confianza.

Tareas pendientes en la educación católica en Chile:
1) La formación en valores y la evangelización del currículo

La reforma educacional explicitó en los objetivos transversales el tipo de personas que se desean formar en los colegios (democrática, tolerante de la diferencia, etc.). Sugirió también actividades dentro de los contenidos mínimos.

Estamos de acuerdo que para una "educación para la humanidad", la formación en valores debe formar parte inherente de los diseños curriculares, a través de modelos adecuados de planificación, programación y gestión curricular. La gestión del currículo en las aulas debe ser la clave de la reforma educativa que promueve valores. Para ello, es básico poseer modelos estratégicos que faciliten el desarrollo cognitivo y de valores. Hay que superar la planificación tradicional, la cual los remite meramente a la categoría de actividades o los deja recluidos al currículo oculto .

Sabemos que la tarea de la formación de valores no es nada de fácil en estos tiempos. Quienes trabajan en la transmisión del mensaje cristiano encuentran cada vez más dificultades para conectar con la juventud a la hora de proponer los valores del Evangelio, que exigen compromisos duraderos, sacrificios, perseverancia en un ambiente cultural que tiende a compromisos blandos.

Si miramos a nuestros colegios católicos, la evangelización en muchos de ellos ha consistido hasta ahora en servicios tales como la clase de religión, la catequesis sacramental, los grupos y comunidades, los retiros espirituales, jornadas pastorales, actividades solidarias y celebraciones litúrgicas. Todo ello sin duda muy necesario. Pero si la evangelización se limita a lo mencionado, no sólo corre el riesgo de transformarse en determinadas actividades y servicios pastorales, no siempre posibles o pensados para todos, sino que al no estar insertos en lo medular de un colegio, como es el ámbito curricular, terminan organizándose como paralelos, como experiencias aisladas, e incluso fuera del horario escolar. De ese modo no se concretan cosas esenciales de un colegio, como es el diálogo entre la fe y la ciencia, entre la cultura y la tecnología, entre el amor y la búsqueda de la verdad, el desarrollo del juicio moral.

Una propuesta pastoral en nuestros colegios que no se proponga como finalidad principal la evangelización del currículo tendrá muchos problemas para conformar una comunidad educativa capaz de anunciar y desarrollar de forma orgánica y sistemática, desde sus diversos componentes y ámbitos (proyecto educativo, ambientes, convivencia, sectores de aprendizajes, planes y programas, prácticas pedagógicas, reglamentos, experiencias, etc.), las actitudes y competencias reveladoras de aquellos valores propuestos por Jesucristo en el Evangelio y que son claves para desarrollar el proyecto de persona que queremos.

En definitiva, en nuestros colegios para educar para la humanidad debemos reconocer que la pastoral tiene una clara especificidad que es necesario respetar. En virtud de ello los agentes educativos para evangelizar no debieran requerir "suspender" su tarea ordinaria para animar o participar en determinadas "actividades pastorales", o "hacer un alto" en sus clases para disertar acerca de un valor cristiano. Por el contrario, todo profesor (y no solamente el "pastoralista") debiera sentir que desde lo específico de su propio sector de aprendizaje puede ofrecer un servicio a la evangelización de sus alumnos .

Una comunidad educativa, entonces, debiera construir un currículo capaz de evangelizar a los alumnos diariamente y desde sus diversas expresiones. De lo contrario, la pastoral escolar se traducirá sólo en un sector más dentro del colegio, con personal, actividades y propuestas propias que pueden ser muy interesantes y atractivas, pero que en definitiva corren en forma independiente o paralela e incluso "molestosas" y ajenas respecto de la labor pedagógica y la vida académica.

Es interesante destacar la iniciativa que un colegio de Santiago está haciendo en el sentido de promover un ciclo de charlas de perfeccionamiento sobre temas relativos al Pueblo Mapuche dirigidos a profesores de historia y filosofía, en vistas a un más adecuado modo de abordar el asunto en el currículum.

Son todos los educadores quienes deben hacer realidad lo que pedía el Padre Hurtado acerca de la formación en valores: "Es el carácter bien formado, la voluntad bien educada lo que ha hecho grandes a los grandes hombres. Y en nuestra época por desgracia esta verdad se va olvidando. El tener una férrea voluntad al servicio de un gran ideal" . "La tarea más importante es que renazca el idealismo. Debemos preocuparnos todos de que haya más justicia social, más equidad, más bondad y consideración por todos" . "¡Responsabilidad! Es una palabra que los educadores han de predicar en todos los tonos y en todos los momentos a los educandos." . "El que no es héroe no es hombre" .



   



 


Autor: Juan Díaz Martínez. sj.
Semanas Sociales 2006, Obispado de Temuco, Chile. Foto: Juan Díaz Martínez. sj.Celebrando la Eucaristía en Calera de Tango.

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