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La Espiritualidad del Discípulo Misionero


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Les ofrecemos un capítulo de un estupendo libro: 100 pistas del camino de Aparecida (Desclée De Brouwer, 2ª edición aumentada, 16 de julio de 2008).
Allí se nos presentan pistas para reflexionar (y actuar) sobre la ESPIRITUALIDAD DEL DISCÍPULO MISIONERO. Buen material que presentamos en discipulomisionero.com




LLAMADOS

No eres discípulo misionero por tu propia cuenta.

Un día, es verdad, te presentaste a tu parroquia y te ofreciste, o te enrolaste en un movimiento, en una asociación apostólica, o en una comunidad de base. Pero estabas respondiendo a una llamada. La misma llamada que hizo Jesús a sus apóstoles y discípulos para que fueran sus compañeros en el anuncio de la Buena Nueva a los hombres, especialmente a los más pobres.

Lo mismo que a ellos, Jesús te invitó a encontrarte con Él, a que te vinculases estrechamente a Él, porque es la fuente de la vida y sólo Él tiene palabras de vida eterna (nº 131). Aun- que tú la hayas percibido por medios muy humanos, la llamada a ser discípulo misionero la has recibido de Dios. Dios te necesita. Dios nos necesita. La semilla de la fe que recibiste en tu bautismo ha dado su fruto. Te has sentido "consagrado" al Señor y "exigido" por Él para anunciar a los hombres las maravillas de su salvación.

Tu llamada no es un título de honor.

es una vocación de servicio. Recuerda que no has elegido tú al Maestro, que fue Cristo quien te eligió..., y que no has sido convocado para algo, sino para Alguien (nº 131). Vive esa relación personal en todo lo que haces por la causa del evangelio.

Para escuchar con sencillez el llamado debes tener un corazón disponible y encontrarte internamente "desarmado": en el Evangelio, aprende la lección de ser pobre, siguiendo a Jesús pobre y la de anunciar el Evangelio de la paz sin bolsa ni alforja, sin poner tu confianza en el dinero o en el poder de este mundo (nº 31). Un corazón generoso y gratuito es el terreno más abonado para escuchar el llamado y para un encuentro con Él, con una finalidad: "estar con él" y participar de su envío y misión (cfr. Nº 131).

Dios pone en tus manos el misterio de la salvación.

Su Hijo Jesús, entregado por todos los hombres, para abrir a todos el camino hacia el Padre. En Jesucristo, esa Iglesia en la que tú trabajas (tu parroquia, tu movimiento, tu asociación apostólica, tu comunidad...) queda asumida en el misterio de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

No trabajas en una organización puramente humana, en una especie de club o de asociación cultural de tu pueblo o ciudad, ni siquiera en una ONG (Organización No Gubernamental), que es comprometida y que hace muchas cosas por los más necesitados.
Lo que te anima es el amor recibido del Padre, gracias a Jesucristo, por la unción del Espíritu Santo (nº 14).

Trabajando en la Iglesia llevas en tus manos un misterio, que debes acoger, profundizar y vivir. Acostúmbrate a admirar y contemplar el misterio que proclamas. Como discípulo misionero estás llamado a ser contemplativo. Jesús te hace familiar suyo, por que comparte contigo la misma vida que viene del Padre, y, como a discípulo, te pide una unión íntima con Él y obediencia a la Palabra del Padre, para producir en abundancia frutos de amor (nº 133).

Que tus tareas no te corten la vena de la admiración y la sorpresa.

Si no eres capaz de asombrarte, caerás en la rutina. Si no adoras en lo más hondo la grandeza del misterio, te harás un buen propagandista. Pero lo sabes bien: evangelizar no es hacer publicidad. Si no conoces a Dios en Cristo y con Cristo, toda la realidad se te convertirá en un enigma indescifrable.

No hay camino. Y, al no haber camino, no hay vida ni verdad (Discurso inaugural del Papa). Con todos los bautizados, estás llamado a "recomenzar desde Cristo", a reconocer y seguir su Presencia con la misma realidad y novedad, el mismo poder de afecto, persuasión y esperanza que tuvo su encuentro con los primeros discípulos (nº 549).



   



 


Autor: Pedro Jaramillo y Javier Prat
Libro: 100 pistas del camino de Aparecida Desclée De Brouwer, 2ª edición aumentada 16 de julio de 2008

SE PUEDE usar este material con toda libertad, citando la fuente.




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