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Orando con San Agustín


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Rezar es repetir una oración que otro ha escrito.
Orar es hacer oración, es dialogar y conversar con Dios.
Un rezo escrito por otro ¿lo puedo hacer oración?, por cierto. Meditando, repitiendo una frase, imaginando lo que dice el texto, dialogando con Dios a partir de un rezo, como alguno de los que presentamos a continuación.



A Ti me vuelvo

Voy de regreso a tu casa.

Y a ti me vuelvo para pedirte los medios

que me permitan acercarme a ti.

Si tú me abandonas, la muerte caerá sobre mí.

Pero tú no abandonas a nadie que no te abandone.

Eres el sumo bien,

y nadie te buscó debidamente sin hallarte.

Y te buscó debidamente el que tú quisiste

que así te buscara.

Padre, que yo te busque sin caer en el error.

Que, al buscarte a ti,

nadie me salga al paso en vez de ti.

Sal a mi encuentro,

pues mi único deseo es poseerte.

Pido tu clemencia

que me convierta plenamente a ti

y destierre de mí todas las repugnancias

que a ello me opongan.

Y mientras llevo sobre mí la carga de mi cuerpo,

haz que sea puro, magnánimo y prudente,

perfecto conocedor

y amante de tu sabiduría,

digno de habitación

y habitador de tu beatísimo reino.

....................

 

Angosta es la casa


Angosta es la casa de mi alma
para que vengas a ella:
sea ensanchada por Ti.

Ruinosa está:
repárala.
Hay en ella
cosas que ofenden tus ojos:
lo confieso
y lo sé; pero
¿quién la limpiará
o a quién otro clamaré
fuera de Ti?

Tú lo sabes, Señor.
No quiero contender
en juicio contigo,
que eres la verdad,
y no quiero engañarme
a mí mismo,
para que no se engañe
a sí misma mi iniquidad.

............................

Fuerza para buscarte


Señor y Dios nuestro,
nuestra única esperanza,
no permitas
que dejemos de buscarte por cansancio,
sino que te busquemos siempre
con renovada ilusión.

Tú, que hiciste que te encontráramos
y nos inculcaste ese afán por sumergidos
más y más en ti,
danos fuerza para continuar en ello.

Mira que ante ti están nuestras fuerzas
y nuestra debilidad.
Conserva aquellas, cura ésta.
Mira que ante ti
están nuestros conocimientos
y nuestra ignorancia.

Allí donde nos abriste,
acógenos cuando entremos.
Y allí donde nos cerraste
ábrenos cuando llamemos.

Haz que nos acordemos de ti,
que te comprendamos,
que te amemos.

Acrecienta en nosotros estos dones
hasta que nos trasformemos completamente
en nuevas criaturas.

.........................

Oración de la interioridad
(De Confesiones 10,27,38)


¡Tarde te amé belleza
tan antigua y tan nueva,
tarde te amé!.

El caso es que tú estabas
dentro de mí y yo fuera.
Y fuera te andaba buscando y,
como un engendro
de frialdad,
me abalanzaba sobre la belleza
de tus criaturas.

Tu estabas conmigo,
pero yo no estaba contigo.
Pero me tenían prisionero
lejos de ti aquellas cosas
que, si no existieran en ti,
serian algo inexistente.

Me llamaste, me gritaste,
y desfondaste mi sordera.

Relampagueaste,
resplandeciste,
y tu resplandor
disipó mi ceguera.

Exhalaste tus perfumes,
respiré hondo,
y suspiro por ti.

Te he paladeado,
y me muero de hambre y de sed.

Me has tocado,
y ardo en deseo de tu paz.

..................

Que te conozca y me conozca


Concédeme conocerme a mí mismo
y conocerte a ti, Señor Jesús;
olvidarme a mí mismo y amarte a ti.
Que no piense sino en ti.
Que sepa mortificarme y vivir en ti.

Que todo cuanto me suceda
lo reciba como tuyo.
Que siempre escoja ir detrás de ti.

Que aprenda a huirme a mí mismo
y a refugiarme junto a ti,
para que sea defendido por ti.
Que nada me atraiga sino tú.
Y que me haga pobre por ti.
Mírame para que yo te ame.
Llámame para que yo te vea,
para que por toda la eternidad goce de ti...

......................

 

Oración del evangelizador
(Confesiones 11, 2, 3)


Señor Dios mío, escucha mi oración.
Que tu misericordia escuche mi deseo,
que no me abrasa en aras de intereses puramente
personales, si no que busca ser útil al amor fraterno.
En mi propio corazón estas viendo que esto es así.

Permíteme ofrecerte el servicio de mi pensamiento
y de mi lengua. Pero dame también la misma
ofrenda que voy a presentarte, por que soy pobre
y necesitado, mientras que tu eres rico con todos
los que te invocan.

Tú, que estas libre de preocupaciones,
te preocupas de nosotros, purifica mis labios,
por dentro y por fuera, de toda temeridad
y de toda mentira.
Que tus escrituras constituyan para mi un encanto
lleno de pureza. Que no me engañe en ellas ni con
ellas sirva a otros de engaño.

Señor, escucha y ten piedad.

 ......................................

Señor y Dios mío


Señor y Dios mío,
mi única esperanza,
óyeme para que no sucumba al desaliento
y deje de buscarte.
Dame la gracia de que yo
ansíe siempre ver tu rostro
dame fuerzas para la búsqueda,
tú que hiciste que te encontrara
y que me has dado esperanzas
de un conocimiento más perfecto.
Ante tí está mi firmeza y mi debilidad
sana esta, conserva aquella,
ante tí está mi ciencia y mi ignorancia
si me abres, recibe al que entra,
si me cierras el postigo, recibe al que llama,
Haz que me acuerde de tí,
que te comprenda y te ame.
acrecienta en mí estos dones,
hasta mi cambio completo,
cuando arribemos a tu presencia,
cesarán estas muchas cosas
que ahora hablamos sin comprenderlas,
y tú permanecerás todo en todos,
y entonces, viviremos siempre,
alabándote unánimemente,
Y hechos en tí
también nosotros una sola cosa....


Amén 



   



 


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