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Una experiencia de San Agustín


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MIRE FIJAMENTE las dos ilustraciones bajo este artículo... descubrirá una enorme enseñanza en ellas.

En la imagen se muestra al obispo de Hipona, con nimbo, vestiduras rojas, tocado con un bonete; coge un libro con su mano izquierda mientras que, con la derecha, hace un gesto para dirigirse al niño que está frente a él. Identificado con Jesús por su nimbo cruciforme, aparece desnudo, sentado junto a una charca, con una cuchara en su mano derecha.




El fondo es un paisaje marino sereno, con navíos navegando, absolutamente correcto; en último término, difuminadas por la neblina, se divisan unas ciudades. Sin embargo, más que una playa, donde sitúa el relato a los protagonistas, parece un acantilado por su aspecto rocoso y lleno de hierba y matorrales.

La cenefa presenta varios compartimientos, que flanquean el marco, con monstruos dentro que sujetan filacterias: a la izquierda y desde la parte superior a la inferior, se lee: «tout:ce:change», «tout:ce:change et:changera», «tout est change:et: change:[r]a»; a la derecha: «initium:sapiencie», «timor:domini», «tout changera et change sera».

La leyenda cuenta que, meditando sobre el misterio de la Santísima Trinidad, san Agustín paseaba por la playa cuando vio a un niño con una concha que cogía agua del mar y la depositaba en un agujero. Al preguntarle el obispo de Hipona sobre lo que hacía, el niño respondió que vaciaba el mar en el hoyo que había excavado. Cuando el santo le reconviene sobre la imposibilidad de poder realizar tal acción, el niño le contesta que es igualmente imposible intentar explicar el misterio de la Trinidad.

Este episodio es de época tardía y no se incluyó en el arte hasta el siglo XV. Con frecuencia, aunque no es el caso del Libro de horas de Luis de Orleans, el niño se identifica con un ángel y la concha se reemplaza por una cuchara. Este tema ya fue tratado por el taller de Jean Colombe en el Libro de horas de Luis de Laval (f. 309v.), pero de forma distinta. Un modelo similar, puede verse en una miniatura del Libro de horas de los Sforza (Londres, British Library).



   

   


 


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