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Oraciones por la comunidad


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En discipulomisionero.com,
les ofrecemos
seis oraciones para rezar en comunidad
y para rezar por la comunidad.



HAZNOS UNA COMUNIDAD ALEGRE 



Señor, Jesús, 
haznos una comunidad abierta,

confiada y pacífica 
invadida por el gozo de tu Espíritu Santo. 


Una comunidad entusiasta, 
que sepa cantar a la vida,


vibrar ante la belleza, 


estremecerse ante el misterio 
y anunciar el Reino del amor. 


Que llevemos la fiesta en el corazón 
aunque sintamos 
la presencia

del dolor en nuestro camino, 
porque sabemos,

Cristo resucitado,
que Tú has vencido el dolor y la muerte.


Que no nos acobarden las tensiones


ni nos ahoguen los conflictos 
que puedan surgir entre nosotros,


porque contamos - en nuestra debilidad-


con la fuerza creadora y renovadora de tu Espíritu Santo.

Regala Señor, a esta familia tuya,

una gran dosis de buen humor

para que sepa desdramatizar las situaciones difíciles

y sonreír abiertamente a la vida.

Haznos expertos 
en deshacer nudos y en romper cadenas, 


en abrir surcos y en arrojar semillas,


en curar heridas y en mantener viva la esperanza.


Y concédenos ser, humildemente,

en un mundo abatido por la tristeza,

testigos y profetas de la verdadera alegría.


 

ORACIÓN DE LA COMUNIDAD


Señor, tú me llamas a vivir en comunidad.


Y quieres que edifique la comunidad.


Me quieres en comunión con los otros, 
no para estar mejor,

ni ser más fuerte, 
sino para que sea yo mismo.


La comunidad es fuerte si espera. 


La comunidad es verdadera si ama. 


La comunidad es santa si cada uno es santo.


Ser comunidad es existir para los demás.


Es encontrarse con los otros. 
Es rezar con ellos.


Es dar muestras de la propia esperanza. 


Sólo así podremos acercarnos


a los que no recibieron la fe 
y ponerlos en tus manos.


Sólo así podremos sostenerla 
en los que a duras penas la conservan

Seremos tus testigos

no por lo que digamos

sino por lo que seamos

y por todo lo que hagamos

por mostrar tu rostro

a los ojos de los hombres.

 

UNA COMUNIDAD ES...

Rezar juntos, 
pero también hablar y reír juntos. 

Intercambiar favores, 
leer juntos libros bien escritos. 

Estar juntos bromeando 
y juntos serios. 

Estar a veces en desacuerdo 
para reforzar el acuerdo habitual.

Aprender algo unos de otros 
o enseñarlo los unos a los otros. 


Echar de menos a los ausentes con pena, 


acoger a los que llegan con alegría 


y hacer manifestaciones de este estilo y del otro,

chispas del corazón de los que se aman y atraen, 


expresados en el rostro, en la lengua,

en los ojos, 
en mil gestos de ternura, 


y cocinar los alimentos del hogar

 
en donde las almas se unan en conjunto 


y donde varios no sean más que uno.

SAN AGUSTÍN

 

ORACIÓN POR MI COMUNIDAD

"Donde están dos o tres reunidos en mi nombre,
Allí estoy yo en medio de ellos."
Estas palabras son nuestra fuerza.
Nosotros nos reunimos en tu nombre.
Somos grupo, porque nos has llamado Tú.
Tú has pronunciado mi nombre y los de mis compañeros:
Carlos, Rosa..., ven, sígueme.
Tú nos has agrupado en una comunidad:
"vosotros sois mis amigos"
Tú nos has señalado lo alto de la montaña.
"Ánimo, que mi yugo es llevadero y mi carga ligera."
Tú te has puesto en cabeza de nuestro grupo.
"Estoy con vosotros día a día"
Ahora, en medio de la marcha, te decimos con toda el alma:
Acaba en cada uno de nosotros la obra que has empezado.
Haznos tierra buena, honda y mullida,
Para que tu semilla encuentre fondo y fructifique.
Haznos sensibles a tu voz,
no fríos y cerrados cual nuevo fariseos.
Empástanos en tu amor,
Para que seamos un grupo cálido y dinámico.
Acaba en cada uno de nosotros la obra que has empezado.
Acábala, Jesús, en mí y en mis compañeros/as.

 


ORACIÓN AL PADRE POR LA COMUNIDAD

Padre, hoy quiero pedirte por mis hermanos de comunidad.
Tú los conoces personalmente: conoces su nombre y apellidos,
sus virtudes y sus defectos, sus alegrías y sus penas,
su fortaleza y su debilidad, sabes toda su historia;
los aceptas como son y los vivificas con tu Espíritu.

Tú Señor, los amas, no porque sean buenos,
Sino porque son tus hijos tuyos.
Enséñame a quererlos de verdad, como amaba tu Hijo Jesús;
No por sus palabras o sus obras, sino por ellos mismos,
descubriendo en cada uno, especialmente en los más débiles
el misterio de tu amor infinito.

Te doy gracias, Padre, porque me has dado hermanos.
Todos son un regalo para mí, un verdadero sacramento,
signo sensible y eficaz de la presencia de tu Hijo.
Dame la mirada de Jesús para contemplarlos,
y dame su corazón para amarlos hasta el extremo,
porque también yo quiero ser para cada uno de ellos
sacramento vivo de la presencia de Jesús.

AMÉN.

 

ORACIONES PARA INICIAR UNA REUNIÓN

1. Dios, Padre nuestro, haznos sentir hoy de nuevo tu presencia,
abre nuestro corazón y danos tu Espíritu, lleno de vida y de fuerza,
para que descubramos la vida que Tú quieres para cada uno de nosotros.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. AMÉN.

2. Padre bueno, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas
Y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda.
Por Jesucristo nuestro Señor. AMÉN.

3. Señor Jesús, tú estás presente en medio de nosotros,
pues nos hemos reunido en tu nombre.
Danos un corazón atento y abierto, humilde y generoso,
para que diálogo fraterno sepamos crecer en la verdad y en el amor.
Tú que vives y reinas y estás con nosotros por los siglos de los siglos. AMÉN.

4. Espíritu Santo, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras,
para que nuestro trabajo comience en ti como en su fuente,
y tienda siempre a ti como a su fin. Por Jesucristo nuestro Señor.

AMÉN.



   



 


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