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Una doble Cristología...


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Algunos apuntes del libro:

BUSTO SAIZ, José Ramón
Cristología para empezar
Editorial Sal Terrae, Santander 1995, 154 pp. (4ª edición)

Un libro con importantes enseñanzas, que tocan también mi corazón. El texto menciona que hay dos formas de ver a la Cristología, ambas en función a la naturaleza de Jesús, la humana y la divina, las cuales son:




a. Cristología Ascendente: Esta empieza a ver a Jesús como hombre para concluir que es Dios también.

b. Cristología Descendente: Esta empieza a ver a Jesús como Dios para aterrizar que es hombre también.

En lo personal, por mi naturaleza (la humana) prefiero entender a Jesús, el Mesías, el Cristo, como un hombre, pues así puedo hacer tangible mi seguimiento de Él.

Por dónde empezar, para poder hablar de Jesús, como concluye Juan en su evangelio, "ni en todos los libros del mundo" se puede escribir todo de Jesús, como tratar de empezar con "todo", pero empecemos por el principio, por ese plan de Dios que desde el principio ya tenía para la humanidad, y eso nos trae una duda muy pero muy intrigante, ¿Cómo está la cosa, si Dios nos ama, y nos ama como sus hijos, como así que manda a su Hijo unigénito a morir?, puchica, así yo no quiero ser hijo al rato me va a querer matar a mi también.

Y claro este tema causa revuelo y nos parecería una herejía, pero no podemos negar la razón que le podemos hallar a dicha afirmación, tratemos de ver a Dios, como Padre, y tal vez el homomorfismo se queda corto , así que les cambio un poquito la comparación, pensemos en el Padre de la Parábola el Hijo Prodigo (o el Padre Misericordioso), un padre que aparte de ser despreciado por su hijo menor no deja de amarlo, quiere que su hijo que se va a despilfarrar su fortuna sea feliz y que sepa que él lo ama sin importar sus pecados, y acá cambiemos un poquito la historia, imagínense que le dice al otro hijo, al mayor, "Vos, mira no me haces la campaña de ir a buscar a tu hermano, aquel ha de estar solo, llégale a decir que siempre tiene un lugar en esta casa porque lo amo", y el hijo mayor obediente se va y encuentra a su hermano en una situación muy mala, golpeado no solo por afuera sino en su corazón, irreconocible por los vicios que lo habían consumido y lleno de ira por su desgracia y al ver a su hermano mayor, y por no tener en quien hacer recaer la culpa de su desgracia, y olvidando el amor de su padre, no le deja hablar al hermano mayor y lo mata. ¿Qué creen en esa parábola modificada, el padre mando al hijo mayor a morir?, y allí se ve un poco más claro, nunca lo mandaría a morir, lo mando a que llevara su mensaje de amor, que le recordara al hijo quien era él, así Dios mando a Jesús, a que nos recordara cuanto el nos ama, y en esta parábola modificada, adivinen quien es el hijo asesino, claro, uno y cada uno de nosotros que olvidamos en nuestro corazón que Dios está con nosotros y allí está la respuesta a la afirmación que inicio nuestra discusión "Dios mando a Jesús a que nos ame, para que quien lo mire a El mire al Padre y nosotros (la humanidad) fuimos los asesinos, porque no lo supimos escuchar, porque no dejamos que Dios habitara en nosotros."

Se acuerdan las tentaciones del demonio en el desierto, se acuerdan aquella en la que Jesús está en la torre más alta y el demonio le dice que se tire y que los ángeles lo salven, a veces nosotros nos ponemos debajo de esa torre a echarle porras "¡Que se tire!!!, ¡que se tire!!!", porque queremos y nos gusta ver un Jesús majestuoso, y no vemos que la grandeza de Dios, está en su kenosis (abajamiento) como diría Pablo "Porque siendo Dios se hizo hombre y siendo hombre se humillo entre nosotros", por ejemplo y para que opinen, cuando me contaban el milagro de la multiplicación de panes, me decían ¿Cómo creen que este fue?, y yo claro decía de plano salían panes de una canasta agarraban uno y al rato ya había otro, así como mitosis celular, pero vienen y me dicen esto "Jesús hablando ante una gran multitud de marginados, diciéndoles como Dios los amaba y que ellos valían, me imagino que cada una de esas personas que extasiadas escuchaban a Jesús llevaban su tortrix, o sus tortillitas, pero no las sacaban por que sino los demás les iban a pedir, pero al oír el mensaje y entenderlo, me imagino que cada quien saco su tortrix de la túnica y dijo "Mucha, aquí hay tortrix", "Yo tengo este panito por si quieren", "yo tengo esta coca-cola" y así entre todos compartieron y la comida alcanzo y hasta sobro", que tal, nada majestuoso, un poco simple, pero que milagrazo, que milagrazo y lo bonito, que nosotros podemos hacer eso mismo al compartir lo que tenemos con los demás. 

Si San Juan estuviera en esta época, diría algo como "ni en todos los post del mundo, podría contar todo sobre Jesús", y con este resumen del inicio del libro y con mi interpretación, quiero concluir algo; Jesús es Dios, pero si no vamos a entender la cultura de donde se llevaron sus actos, tal vez hagamos de menos las curaciones de Jesús los sábados, o la sacada de los mercaderes del templo, o el continuo ataque a la ley de los fariseos. Y si no primero como hombres nos adentramos al misterio de Jesús y solo queremos ver lo divino, tal vez nunca nos animemos a imitarlo, y es esa la duda que yo quiero sembrar una duda que nos saque de nuestro acomodamiento y nos lance actuar y a hacer vida todas esas enseñanzas de Jesus. 



   



 


Autor: BUSTO SAIZ, José Ramón, Cristología para empezar
Editorial Sal Terrae, Santander 1995, 154 pp. (4ª edición)

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