::: Discipulomisionero:::
Documento sin título
Buscar      
Ingreso de Usuarios
Email :
Clave :
SI NO ESTAS REGISTRADO
HAZLO AQUI




Libres para seguir a Jesucristo


Bookmark and Share


Para comenzar quisiera mencionar un aparente conflicto o problema con el tema del Evangelio.
 
Hay partes de los Evangelios en que nos encontramos con situaciones en que Jesús aparece más moderado que hoy. Se muestra como amigo de los ricos. Es el caso de Nicodemo, o de José de Arimatea. Y a ellos NO les dice que tienen que dejarlo todo. O también son muy distintas las palabras que Jesús le da hoy a este hombre rico: "Ven y Sígueme", que las palabras que les dice a ese endemoniado que sana en el pueblo de Gerasa. Este hombre después de ser sanado quiere unirse al grupo de los apóstoles, y Jesús le dice que mejor se vaya a su casa, con los suyos y que ahí anuncie el Evangelio.



¿Por qué este rasgo tan distinto que aparece hoy en Jesús?
 
Algunas veces aparece más moderado, podríamos decir, y yo hoy más radical, con una respuesta directa y tajante, más cortante que espada de doble filo: "Vende lo que tienes y dalo a los pobres. Después ven y sígueme".
 
Parece que hay algo claro en el pensamiento de Jesús.
 
Él sabe que a algunos no los puede llamar a un seguimiento radical. Esto por distintas razones. Pero sí en estas personas la relación con Jesús genera en ellos un nuevo espíritu que marca una nueva forma de poseer y de usar los bienes. Como les dije algunos nombres hace un momento, como sus amigos, José de Arimatea, o el mismo caso de Zaqueo.
 
En estos casos creo que tenemos que entender la expresión "dejarlo todo" que se refiere Jesús.
 
Que no significa no tener físicamente nada. Sabemos que esto es imposible para una vida normal. Más bien se trata de no rendir culto al dinero y los bienes, de no ser poseído por lo que se posee. Se trata de estar libre de corazón para usar bien los bienes, y sobre todo para compartirlos con aquellos que los necesitan. A cualquiera, en cualquier clase de seguimiento, lo que el Señor siempre pedirá es una gran capacidad de compartir lo que somos y tenemos con los necesitados.
 
Y es este el problema que tiene el hombre del Evangelio de hoy. Que su pregunta tiene un sentido comercial. A él solamente le interesa la salvación por el mérito. Su pregunta es: ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?
 
El problema es que este hombre habría aceptado todas las normas, habría aceptado todo cumplimiento para ser perfecto, porque ya los había cumplido desde pequeño. Pero le faltó lo que está más allá de todo esto, lo que va en la mirada de cariño de Jesús, que es el amor que acompaña el seguimiento.
 
También tenemos que reconocer que a otros Jesús los llama de modo radical.
 
Así fue con los apóstoles, que dejaron padre, familia, su trabajo, y a todos los que sigue llamando para ser pescadores de hombres. Cuando es llamada radical, Jesús llama con una mirada de gran cariño. Y como toda llamada que hace Jesús, sólo se entiende desde el amor.
 
Por eso mismo, cada uno tiene que preguntarse acompañado de la mirada de Jesús:
  • ¿De qué modo está llamando y de qué modo nos pide usar los bienes que tenemos?
  • ¿Cuál es la relación que cada uno tiene con el dinero, con el prestigio, con el poder?
 
Estos medios sólo van a estar ordenados si son puestos al servicio de los demás.
Tenemos que saber también que son sumamente peligrosos cuando se convierten en nuestros señores.
Cada está llamado a encontrarse personalmente con Jesús.
Y en contacto con aquella mirada llena de amor, cada uno en su libertad
y responsabilidad tiene que preguntarse al modo de vida que lo llama

   





 


Autor: Gabriel Roblero sj
Homilia Eucaristía CVX, 11 Oct 2009, Santiago de Chile.

SE PUEDE usar este material con toda libertad, citando la fuente.




www.discipulomisionero.com | Todos lo derechos reservados