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TEMA 5: MARIA DE NAZARET, UNA MUJER QUE ES MADRE


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Quinta ficha que hemos adaptado del libro "La Virgen María es María de Nazaret", cuyo autor el Padre Félix Moracho, S.J. publicó por primera vez en Ediciones S.A. Educación y Cultura Religiosa, en Caracas, Venezuela en el año 1989 y ha sido motivo de varias reimpresiones.

TEMA 5: MARIA DE NAZARET, UNA MUJER QUE ES MADRE 




TEMA 5: MARIA DE NAZARET, UNA MUJER QUE ES MADRE


Algunos Evangélicos" acusan a los católicos de haber hecho de María una "diosa" porque decimos que ella es la madre de Dios, una "diosa madre".

¿En qué sentido María de Nazaret es Madre de Dios? ¿Por qué siendo como es Madre de Dios, María no es una "diosa"?

 

 

1 - MARIA DE NAZARET: LA MADRE DE JESUS DE NAZARET.

El pueblo seguía entusiasmado a Jesús. El sí que remediaba sus necesidades, les hablaba claro sin engañarlos con falsas promesas, y se enfrentaba a los que "con mala idea, le exigían una señal que viniera del cielo" (Lc. 11,16-26), pues para "esa clase de gente" no era señal del cielo dar de comer a los que no tenían con qué (Mc. 8,1-12).

Una mujer del pueblo, entusiasmada por todo eso, le dijo gritando: "¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!" (Lc. 11,27). Toda una alabanza para María como madre de Jesús según la carne: la madre que concibe a Jesús en su vientre, le da a luz y le amamanta maternalmente. Jesús es carne y sangre de María. Es "carne" como todo hombre: es el Verbo (que) se hizo carne (cf.Jn.1,14). Es verdadero hombre.

María, como madre, crió y educó a su hijo. Las cualidades humanas y el carácter de Jesús (como de todo bebé, niño, adolescente...) se formaron y fueron influenciados por el modo de ser, por las virtudes de su madre. Generalmente los rasgos de la madre se reconocen en el hijo. ¿No había algo de lo maternal de María:

En la sensibilidad de Jesús ante los pobres y necesitados (Mc. 1,41; 6,34; 8,2; Lc. 7,13.36-50,etc.)
En su humanismo (Jn. 2,1-10; Mc. 2,15-17; Jn.11,5.33.35.38).

En su corazón acogedor, compasivo, misericordioso, generoso (Jn. 8,2-11; Lc. 13,10-17; Mt. 11,28-30).

En sus detalles (Mc. 5,43; Lc. 7,15, etc.).

En su aprecio de la oración (con insistencia Mt. 7,7-11; sin rencor Mc. 11,25; con una fe sin reservas Mc. 11,23-24; espontánea y limpia Mt. 11,25-26; en el peligro de la tentación Mc. 1,35; 6,46; 14,32-34; dando gracias Jn. 11,41-42; etc. etc.)?

A Dios lo encontramos primero en el regazo de nuestras madres. Su nombre lo empezamos a balbucear oyéndolo de sus labios. Las madres, con su "práctica" de Dios, nos hacen sentir, nos "revelan" quién y cómo es Dios. Ellas interpretan maternalmente al amor de Dios.

Así fue María de Nazaret, la mujer creyente (cf. Lc. 1,45) para su hijo Jesús. Ella (como nuestras madres para nosotros sus hijos) fue el instrumento que le manifestó a Jesús, su hijo, sobre todo en sus primeros años, la verdad de un Dios que salva (Lc. 1,47), poderoso, fuente de todo don (Lc. 1,49), bueno, misericordioso que ama con un amor preferencial a los pobres y humildes (Lc. 1,50-53). Esa era la fe profunda de María, su experiencia personal de Dios, reflejada en su vida diaria y cantada en el Magnificat (Lc. 1,46-55).

Y ese es el Dios que "demostró su amor al mundo, llegando a dar a su hijo único para que todo el que le preste atención, tenga vida definitiva y ninguno perezca. Porque no envío Dios a su Hijo al mundo para que de sentencia contra el mundo, sino para que se salve el mundo por él" (Jn. 3,16-17).

Ese es el Dios que se nos revela "en todo lo que hizo y dijo" (Hch. 1,1) Jesús de Nazaret, hijo de María, Hijo de Dios.

 

 

2 - MARIA DE NAZARET: LA MADRE DE DIOS

Los cristianos confesamos a María de Nazaret como "verdadera MADRE DE DIOS". ¿Qué queremos decir con esto?

Dios, en cuanto Dios, no tiene madre. Eso es clarísimo.

La criatura que nace de María, a la que ponen por nombre Jesús (Mt. 1,21.25), a la que llamarán Jesús de Nazaret (Jn. 1,45) es el Hijo del Eterno Padre, y sólo de El, que mediante la encarnación, por obra del Espíritu Santo, ha sido engendrado como hombre, como criatura humana, en María y se ha convertido en su propio y verdadero hijo. María dio la vida, como madre, en el orden de la generación terrena a Dios. Por eso decimos que Jesús de Nazaret es el Verbo encarnado, el Dios hecho hombre.

María, pues, no da la "divinidad" a su hijo.

Por expresarlo de algún modo: nuestras madres no nos dan a nosotros sus hijos nuestra alma, nuestro espíritu, nuestra personalidad. Sin embargo, son nuestras madres, no solamente de nuestra carne, sino de toda la persona que engendra. María no le dio a Jesús su hijo la divinidad, pero bien podemos decir que es madre, no solamente de su carne, sino de la persona que engendra, que en este caso singular es la persona única de Dios hecho hombre. Por eso María, la madre de Jesús, es madre de Dios.

"María, la madre de Jesús" (Mt. 1,18.25;2,11.14.20,etc.) es la frase bíblica que resume toda la grandeza de María, todos los dones que Dios gratuita y generosamente le ha otorgado. Todas las definiciones de fe que se refieren a María no hacen más que precisar o desplegar la riqueza incluida en esta maternidad completa. Así lo ha querido Dios: De hecho María, sólo siendo la Madre de Jesús de Nazaret, es la Madre de Dios.

Y así también lo ha querido Dios: que María, la "llena de gracia" (Lc. 1,28), la "bendita entre las mujeres" (Lc. 1,42), la MADRE DE DIOS, sea la mujer del pueblo, pobre, humillada, creyente, solidaria, la esposa de José (Mt. 1,16.19.20; Lc. 2,4-5).

 

 

3 - MARIA DE NAZARET: LA MADRE VIRGEN

El pueblo suele decir "Si Dios lo quiere y la Virgen".

¿Qué quiere decir el pueblo con esa expresión? ¿Por qué dice "Y la Virgen", a la par de Dios?

Lee Mateo 1,18-25. ¿Qué afirma este evangelio sobre la maternidad de María?

En el Credo afirmamos los cristianos que Jesús "nació de Santa María Virgen".

Una mujer, María, está en el origen de la vida de Jesús, el "Emanuel", el "Dios con nosotros".

Y Dios ha querido hacerse hombre y nacer terrenalmente de esta manera excepcional: por medio de una madre-virgen. ¿Por qué?

Lo primero que hay que afirmar es que este hecho único no se da porque la sexualidad, el sexo, el matrimonio consumado sean cosas feas, malas, ni siquiera de por sí imperfectas.

El matrimonio es un bien de la creación, querido, preparado, planificado y dispuesto por Dios. La unión sexual y total de los esposos es el medio normal y necesario que Dios ha dispuesto en la naturaleza y en la gracia para que hombres y mujeres cooperen activa y responsablemente en la obra creadora de Dios (Gn. 1,27-28; 2,23-24; 5,1-2).

¿Por qué quiso Dios nacer terreno de este modo tan excepcional: de una madre virgen? No lo sabemos. Dios no nos lo ha dicho.

¿Será porque así queda bien claro que Jesús no tiene otro padre que Dios-Padre?

Lo cierto es que "para Dios no hay nada imposible" (LC. 1,37). El creador del mundo, Señor Todopoderoso, autor supremo de la vida, que hizo al hombre y a la mujer de modo que se multiplicaran mediante la sexualidad y unión, ¿no tendrá el poder de hacer fecunda a una muchacha por la fuerza de su espíritu?: " El Espíritu Santo bajará sobre tí y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso al que va a nacer lo llamarán "consagrado", Hijo de Dios" (Lc. 1,35). "No tengas inconveniente en llevarte contigo a María, tu mujer, porque la criatura que lleva en su seno viene del Espíritu Santo" (Mt. 1,20)

¿Podemos encerrar en los estrechos límites de comprensión de la mente humana, al Dios siempre Mayor?

Dios es totalmente libre: no lo podemos manipular, reducir, y "hacer" a nuestra imagen y semejanza.

Dios es Amor Infinito que se hace hombre finito en María, sin dejar de ser lo que siempre ha sido, es y será: DIOS.

Ese Dios siempre mayor, misterio de Poder, Libertad y Amor, escogió esa manera concreta de hacerse hombre: Dios se hizo carne en el seno de la Virgen María.

Hoy, a María, Madre y Virgen, la miramos como mujer privilegiada. Y es ciertamente su gloria. Pero en la realidad de la vida, a María, el ser madre virgen le causó problemas:

Humillaciones (Mt. 1,18-19)
Puso a prueba su fe (Lc. 1,31.34-38) Y María respondió a la elección y llamada de Dios:

Con su fe: reconoció a Dios como Dios, se fió totalmente de El, del amor del Padre y del poder del Espíritu: "Aquí está la esclava del Señor, cúmplase en mí lo que has dicho" (Lc. 1,38)

Con su amor totalizante y fiel a Dios que la eligió y amó "entre todas las mujeres", e "hizo en ella maravillas".

El fruto de su fe y de su amor es Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios hecho hombre, nuestro Salvador.

¡BENDITA TU ENTRE LAS MUJERES
Y BENDITO EL FRUTO DE TU VIENTRE!
(Lc. 1,42)

 

REFLEXIONE Y RESPONDE

1 - Puedes explicar en qué sentido María de Nazaret es:
Madre de Jesús de Nazaret
Madre de Dios

Madre-Virgen

2 - ¿Qué importancia tienen las virtudes, la conducta de la madre para formar, influir en las cualidades humanas y el carácter de los hijos? ¿Por qué?

3 - Responde esa misma pregunta en relación al padre:

4 - ¿Qué consecuencias deduces para tí, para tu familia, de las respuestas dadas a las preguntas 2 y 3?

5 - ¿Qué nos querrá decir Dios con el hecho de haber elegido para Madre suya a "esa" María de Nazaret y no a otra mujer?

6 - El que María sea Madre-Virgen, es sin duda un privilegio, pero también una responsabilidad. ¿En qué consiste esa responsabilidad?

7 - Según eso, ¿qué fecundidad es la que hace la virginidad sea agradable a Dios? ¿Por qué?



   



 


Autor: "La Virgen María es María de Nazaret", Félix Moracho, S.J.
Ediciones S.A. Educación y Cultura Religiosa, Caracas, Venezuela 2009. Ilustración: Nuestra Señora Coromoto, Patrona de Venezuela)

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