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TEMA 2 : MARIA DE NAZARET: UNA MUJER HUMILLADA


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Este es la segunda ficha que hemos tomado del libro "La Virgen María es María de Nazaret", cuyo autor el Padre Félix Moracho, S.J. publicó por primera vez en Ediciones S.A. Educación y Cultura Religiosa, en Caracas, Venezuela en el año 1989 y ha sido subsecuentemente motivo de varias reimpresiones.
Serie de temas y fichas de trabajo:

María de Nazaret: una mujer pobre, mujer del pueblo
María de Nazaret: una mujer humillada
María de Nazaret: una mujer creyente
María de Nazaret: una mujer solidaria
María de Nazaret: una mujer que es madre
María de Nazaret: la mujer que es más que madre de Jesús según la carne
María de Nazaret: la mujer que es madre de todos los hombres, madre de los cristianos, madre de la Iglesia
María de Nazaret: una mujer Inmaculada
María de Nazaret: una mujer Glorificada
María de Nazaret, ¿es la Virgen de algunas apariciones?




TEMA 2 MARIA DE NAZARET: UNA MUJER HUMILLADA

 

Sucedió en una de las haciendas de nuestra tierra. Ningún venezolano había entre los peones. Preferían a colombianos, dominicanos... Y los mantenían indocumentados.

Así les daban, sin problema alguno, un salario menor que el mínimo del país. Sin "papeles, ¿cómo protestar?

Y en la misma hacienda les vendían lo que necesitaban. ¿Cómo ir de compras a la ciudad indocumentado?

Algunos de los peones vivían con sus mujeres e hijos en ranchos miserables de una pieza. Unas hermanitas quisieron ayudar a aquellas pobres mujeres, promocionarlas con cursos de medicina preventiva, alfabetización, costura, etc. Pero "sus hombres" compraron candados y las dejaban bien "trancadas" en el rancho. Eran mujeres oprimidas entre los oprimidos, oprimidas por los mismos oprimidos.

¿No pasa algo de esto entre muchas mujeres de nuestro pueblo?

¡Cuántas mujeres hay resignadas pero no felices!

 

 

1. MARIA DE NAZARET: UNA MUJER OPRIMIDA ENTRE LOS OPRIMIDOS

María de Nazaret es una mujer judía. Entonces los judíos estaban sometidos económica y militarmente a los romanos: "opresores".

En aquella sociedad patriarcal judía, la mujer era "oprimida entre los oprimidos": en todo era inferior al varón.

Las hijas no tenían los mismos derechos que sus hermanos varones, pero sí los mismos deberes.

La joven pasaba del poder del padre, que la podía casar con quien él quisiera, al poder del esposo como objeto para su placer, como instrumento de fecundidad para la familia. El marido tenía el derecho de repudiar a su esposa. A ella sólo se le reconocía el deber de aguantarle todo. La mujer, soltera o esposa, se pasaba la vida siempre obedeciendo, siempre sirviendo.

La mujer (niña, joven, adulta) no podía estudiar, ser discípula, participar en la vida pública. Impensable que una mujer pudiera ocupar algún cargo o función pública. Ni siquiera tenía derecho a ser testigo en los tribunales.

En lo religioso, la mujer estaba equiparada a los esclavos (paganos) y niños (menores).

No se le tenía en cuenta ni en el templo, ni en el culto, ni en la sinagoga. Impensable que una mujer leyese la Biblia en la sinagoga.

¿Sería por esto que el judío varón diariamente alababa y daba gracias a Dios porque "no me hiciste mujer"?

María, mujer judía, era, como todas las mujeres judías pobres, "oprimida entre los oprimidos". (Cf. F. .Moracho, "Para entender lo que Jesús hacía y decía",

 

 

2. MARIA FUE UNA MUJER HUMILLADA

María de Nazaret no sólo fue una mujer del pueblo, pobre, sin recurso, sin padrinos, una mujer oprimida por el hecho de ser mujer, sino que además fue una mujer humillada.

Y al decir "humillada" no me refiero a un sometimiento espiritual interno: a la humildad ante Dios, sino a las humillaciones reales que padeció María de Nazaret, la madre de Jesús. Por ejemplo:

Cuando, sin tener relaciones conyugales (Lc. 1,34) le daría mucha pena ver a su esposo José que era "hombre recto" (Mt. 1,19) angustiado porque "antes de vivir juntos" se daba cuenta de que ella "esperaba un hijo" (Mt. 1,23-25)

Con las habladurías y chismorreos que su embarazo originaría en un pueblecito tan pequeño como era Nazaret (casi un caserío).

Cuando su misma gente, la de su pueblo, trataron de despeñar a Jesús por un barranco, su hijo, el hijo de una pobre mujer de pueblo (Lc. 4,16-30; Mc. 3,1-6)

Cuando la señalarían con desprecio (a veces el desprecio más humillante es el compasivo) como la madre de Jesús, del que las autoridades religiosas y civiles decían públicamente:_ que "echa a los demonios con poder de Belcebú, el jefe de los demonios" (Lc. 11,15)4 que anda en malas compañías: "¡Vaya un comilón y un borracho, amigo de recaudadores y descreídos!" (Lc. 7,34)4 que es samaritano (un gran insulto para un judío) y está loco (Jn. 8,48)4 que es un blasfemo merecedor de la pena de muerte (Mt. 26,65-66)Cuando le contaron que "los sumos sacerdotes y los fariseos tenían dada la orden de que si alguien se enteraba donde estaba (su hijo Jesús), avisara para prenderlo" (Jn. 11,57)Cuando en todas partes la señalarían como la madre del criminal (Lc. 22,37) crucificado entre "dos bandidos, uno a su derecha y el otro a su izquierda" (Mc. 15,27)3.

EL EJEMPLO DE MARIA HUMILLADA PARA LA COMUNIDAD CRISTIANA

En las reacciones y compromisos de María oprimida y humillada, la primera comunidad cristiana siente una "llamada", una "vocación" para su vivir diario. La comunidad cristiana ve a María de Nazaret: 4 Humillada, pero no amargada, sin resentimiento alguno:"Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador" (Lc. 1,46-47)4 Agradecida, pero no por la "gracia" barata de la posición, del brillo social, sino porque Dios:"se ha fijado en su humilde esclava" (Lc. 1,48)4

Viendo la mano de Dios en todo, sintiendo que Dios está siempre con ella, siempre a su favor, aun en la humillación."porque el Poderoso ha hecho tanto por mí" (Lc. 1,49)4 No como una mujer pasivamente resignada y sumisa ante el destino, sino como la "mujer que no dudó proclamar que Dios es reivindicador de los humildes y oprimidos y derriba de sus tronos a los poderosos del mundo" (Pablo VI, Encíclica "Marialis Cultus", 2 de febrero de 1974, Nº 37):"Su brazo interviene con fuerza, desbarata los planes de los soberbios, derriba del trono a los poderosos y exalta a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos" (Lc. 1,51-53)María de Nazaret, la madre de Jesús de Nazaret, el hijo de Dios hecho hombre:

Acompaña como una mujer del pueblo, también con humillaciones, la lucha de su hijo.
Vive con él su fracaso: "estaban de pie junto a la cruz de Jesús su madre..." (Jn. 19,25)

No acepta sin más el sufrimiento, el dolor impotente, sino que espera que sea Dios el que derribe del trono a los poderosos que han sido los que han matado a su hijo.

La causa de su Hijo es su causa, es la causa de los pobres, es la causa de Dios.

"María en el Magnificat se manifiesta como modelo para quienes no aceptan pasivamente las circunstancias de la vida personal y social, ni son víctimas de la alienación, como hoy se dice, sino que proclama con ella que Dios ensalza a los humildes y, si es el caso, derriba a los potentados de sus tronos..." (Juan Pablo II. Homilía Zapopán, México, 4 ASS LXXI P. 230) (Puebla 297).

 

 

REFLEXIONA Y RESPONDE

1. El que haya pobres y ricos, opresores y oprimidos ¿lo quiere Dios? ¿Por qué?
2. El que la mujer, en nuestra sociedad machista, sea la "oprimida entre los oprimidos", "viva resignada pero no feliz", ¿lo quiere Dios? ¿ Por qué?

3. ¿Siente María, mujer pobre, oprimida y humillada, su responsabilidad social? ¿O es la mujer que se resigna a que los "varones-machistas" y la "sociedad injusta" tienen que ser así y no pueden ser de otro modo? Razona tu respuesta.

4. ¿Cómo reacciona María de Nazaret ante las humillaciones que le vienen por la causa de Jesús?

¿Es fatalista o despierta una esperanza de liberación?

¿Cuál es para ella el pensamiento de Dios, lo que El desea?

5. ¿Qué te dice esto a tí y a tu comunidad?

6. El pecado, es decir la libertad corrompida y opresora de los que María describe como "soberbios", "poderosos", "ricos" (Lc. 1,51-53) ¿es causante también hoy de esa situación de pobreza y opresión? Muestra cómo.

7. El Dios Salvador, Santo, Poderoso que proclama María (Lc. 1,47-49) ¿qué nos pide a nosotros hoy?: ¿resignación pasiva? ¿ser fatalistas o ser liberadores?

8. En lugar de una libertad al servicio de los ídolos del dinero, del poder, del prestigio social, del placer sexual, que termina en el libertinaje "desmadrado", ¿cómo debe ser el ejercicio de tu libertad? ¿puedes concretar?



   



 


Autor: "La Virgen María es María de Nazaret", Félix Moracho, S.J.
Ediciones S.A. Educación y Cultura Religiosa, Caracas, Venezuela 2009. Ilustración: Virgen de los Treinta y Tres (Patrona de Uruguay)

SE PUEDE usar este material con toda libertad, citando la fuente.




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