::: Discipulomisionero:::
Documento sin título
Buscar      
Ingreso de Usuarios
Email :
Clave :
SI NO ESTAS REGISTRADO
HAZLO AQUI




Ficha Nº6: La DSI, bajo el signo de la continuidad y la renovación


Bookmark and Share


Estudiaremos este tema, sobre una serie de artículos sobre los Fundamentos de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) o pensamiento social de la Iglesia, basados en la lectura del Compendio sobre la DSI del Pontificio Consejo Justicia y Paz.


La DSI, Bajo el signo de la continuidad
y de la renovación


Orientada por el Evangelio y atenta a la evolución de la sociedad, la doctrina social de la Iglesia se caracteriza por la continuidad y por la renovación.

Esta doctrina manifiesta ante todo la continuidad de una enseñanza que se fundamenta en los valores universales que derivan de la Revelación y de la naturaleza humana. Por tal motivo, la doctrina social no depende de las diversas culturas, de las diferentes ideologías, de las distintas opiniones: es una enseñanza constante, que « se mantiene idéntica en su inspiración de fondo, en sus "principios de reflexión", en sus fundamentales "directrices de acción", sobre todo, en su unión vital con el Evangelio del Señor».

En este núcleo portante y permanente, la doctrina social de la Iglesia recorre la historia sin sufrir sus condicionamientos, ni correr el riesgo de la disolución.

Por otra parte, en su constante atención a la historia, dejándose interpelar por los eventos que en ella se producen, la doctrina social de la Iglesia manifiesta una capacidad de renovación continua. La firmeza en los principios no la convierte en un sistema rígido de enseñanzas, es, más bien, un Magisterio en condiciones de abrirse a las cosas nuevas, sin diluirse en ellas: 135 una enseñanza « sometida a las necesarias y oportunas adaptaciones sugeridas por la variación de las condiciones históricas así como por el constante flujo de los acontecimientos en que se mueve la vida de los hombres y de las sociedades»

La doctrina social de la Iglesia se presenta como un « taller » siempre abierto, en el que la verdad perenne penetra y permea la novedad contingente, trazando caminos de justicia y de paz. La fe no pretende aprisionar en un esquema cerrado la cambiante realidad socio-política.137 Más bien es verdad lo contrario: la fe es fermento de novedad y creatividad. La enseñanza que de ella continuamente surge « se desarrolla por medio de la reflexión madurada al contacto con situaciones cambiantes de este mundo, bajo el impulso del Evangelio como fuente de renovación ».

Madre y Maestra, la Iglesia no se encierra ni se retrae en sí misma, sino que continuamente se manifiesta, tiende y se dirige hacia el hombre, cuyo destino de salvación es su razón de ser. La Iglesia es entre los hombres el icono viviente del Buen Pastor, que busca y encuentra al hombre allí donde está, en la condición existencial e histórica de su vida. Es ahí donde la Iglesia lo encuentra con el Evangelio, mensaje de liberación y de reconciliación, de justicia y de paz.

 


ADAPTADO DE "COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA AUTOR: PONTIFICIO CONSEJO « JUSTICIA Y PAZ
"A JUAN PABLO II MAESTRO DE DOCTRINA SOCIAL TESTIGO EVANGÉLICO DE JUSTICIA Y DE PAZ" .
Libreria Editrice Vaticana, Ciudad del Vaticano, 2 de abril de 2004

w w w . d i s c i p u l o m i s i o n e r o . c o m



   



 


Autor: Winston H. Elphick D.


SE PUEDE usar este material con toda libertad, citando la fuente.




www.discipulomisionero.com | Todos lo derechos reservados